1º de Agosto es el día en que los pueblos indígenas de nuestro continente, le rendimos ofrenda a nuestra Pachamama, o Madre Tierra.
Cuando hablamos de Pachamama, podemos decir que Pacha, comprende la tierra, el espacio, el tiempo, el universo todo, el medio ambiente en una visión integradora y unitaria. Ella es la diosa femenina de la tierra y la fertilidad, una divinidad agrícola benigna concebida como madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos. En la tradición Inca, es la deidad de la agricultura comunal, y es la más popular de las creencias mitológicas del ámbito incaico que aún sobrevive en gran parte de nuestro continente sur.
En la actualidad, después de 500 años, está vigente la creencia de que la Pachamama sigue siendo la deidad protectora del aire, del agua, de la luz, del fuego, de la vida vegetal, animal y humana, ya sea en las montañas, en los mares, en las pampas o en los montes, por esto es que cada 1º de Agosto nuestros pueblos les rendimos nuestro culto a nuestra Madre Tierra, Madre Naturaleza. En este día alimentamos la Pachamama mediante la ceremonia del entierro de ofrendas de comidas, bebidas y hojas de coca. En este día le entregamos a la Madre Tierra todo lo que no quisiéramos que a nuestra familia le faltara durante el año y agradecerle por los favores recibidos durante el año pasado. También brindamos con ella, derramando algunas gotitas de bebidas sagradas, y rogándole por buenas cosechas, salud y todo lo que uno desea para el futuro.
Este día también es de reflexión para que pensemos acerca de: cómo me conecto con nuestra madre tierra para agradecerle su aire, su agua, su tierra y su fuego; ¿Qué tierra dejamos para nuestros hijos?; ¿Qué hago todos los días para generar menos basura y reciclar toda la que produzco?; ¿Cuántas veces venzo mi comodidad y evito consumir energía sin necesidad?; ¿Planté un árbol?; ¿Hice mi huerta?...
Que en este Día Mundial de la Tierra, pactemos con nuestro ser interior un cambio profundo para seguir actuando individualmente y pensando globalmente… y celebremos que el planeta sigue evolucionando e invitándonos a seguir con él, demos gracias a sus regalos y sepamos ser uno con la Pachamama.